Perú en el corazón de Vitoria-Gasteiz
Una historia familiar
con sabor a Perú.
Historia de Quinoa: del sueño de un padre a una mesa compartida por toda una ciudad.
Todo comenzó
con un sueño familiar.
En 2019 nació Quinoa, impulsado por la ilusión de nuestro padre de crear algo propio y compartir una de las cosas más bonitas de nuestra tierra: su gastronomía.
Con ese sueño como punto de partida, abrimos las puertas de un restaurante peruano familiar, con el deseo de acercar los sabores, las tradiciones y la riqueza culinaria del Perú a quienes todavía no habían tenido la oportunidad de descubrirlo.
¿Por qué
Quinoa?
Un nombre que representa nuestras raíces, nuestra cultura y el orgullo de compartirlas.
Un limón y
una cornucopia
Nuestra identidad también vive en nuestro logotipo. El limón simboliza uno de los ingredientes esenciales de la gastronomía peruana, presente en muchos de nuestros platos y protagonista de sabores tan característicos como los de nuestros ceviches. Las formas onduladas de nuestra tipografía evocan la cornucopia del escudo nacional del Perú, un guiño a nuestra identidad y a la riqueza de nuestra tierra.
Una familia que crece
alrededor de una mesa
Un recuerdo de casa
Al principio, muchos clientes eran peruanos que encontraban en nuestra mesa los sabores de su tierra y de su familia.
Mesas compartidas
Hoy cocinamos para cuadrillas, familias y personas de distintas nacionalidades que vienen a descubrir y a enamorarse de la cocina peruana.
El corazón de Vitoria
Nuestra cocina ha llegado al corazón de los vitorianos, que hoy también forman parte de nuestra historia.
Quinoa llega
a Burgos.
Con la misma ilusión de 2019, damos un nuevo paso y llevamos nuestra esencia hasta Burgos. Una nueva ciudad, nuevas mesas por compartir y muchas historias por escribir, sin perder nunca nuestras raíces, nuestra familia y la pasión por la cocina peruana.
Quinoa no es solo un restaurante. Es un sueño familiar que sigue creciendo.
Un encuentro entre culturas y una forma de mantener vivo el Perú a través de sus sabores. Gracias por abrirnos vuestras mesas y ser parte de esta historia.
